¿Qué se siente al ser un hada sin alas en un mundo al que no perteneces?

Maléfica

martes, 25 de noviembre de 2014

El retrato de la Place du Tertre

Place du Tertre, Montmartre, París
Place du Tertre, Montmartre, París
     En la Place du Tertre una pintora me retrató: tomó una de las láminas con las que trabajaba y, sentándose en una sillita frente a mí, comenzó a arrancar de aquel papel mi rostro. Mi rostro surgiendo sin prisa sobre un papel de París. A las órdenes de unos dedos desconocidos que, en tanto dibujaban, parecían retener reguerillos de mi propia alma… Y ella, resuelta a no marcharse nunca de la ciudad, se dejaba hacer, complaciente.

     Quedó hecha prisionera.

    De este modo, así fue como sucedió. Ella dispuesta. Los dedos de la pintora decididos. Los lápices y el papel supieron hacer demasiado bien su trabajo.

     Regresé sin ella. Se me perdió en aquella plaza, entre aquellas calles.

     Regresé sin ella, o tal vez lo hice con ella en brazos: transformada para siempre en un bello lienzo enrollado

martes, 18 de noviembre de 2014

The Little Prince

    Este es el ejemplar de The Little Prince que compré aquella tarde hermosa de principios de primavera en Shakespeare and Company. Tiene dorados los bordes de las páginas… Es una joya.

     Mi joya diminuta de papel :)


The Little Prince

martes, 11 de noviembre de 2014

La librería más famosa del mundo

Shakespeare and Company, París
Shakespeare and Company, París
     A los pies de la catedral de Notre Dame de París se acurruca la que, acaso, sea la librería más famosa del mundo.

     Diminuta entre la inmensidad que la rodeaFrente a los puestecillos de bouquinistes apostados junto al Sena. Allí ella: librería famosa adormecida al arrullo del correr de las aguas de tan famoso río.

     Ella cargada de historiaRepleta de fotografías. De música. Con las paredes cubiertas de mensajes dejados por hombres y mujeres que, igual que yo, una vez se adentraron en aquel templo.


    Ese es su nombre. Y está llenita de libros. Desde el suelo hasta el techo.

     Y está llenita de almas que van de un lado a otro, ansiosas por explorar cada uno de sus rincones.

     Sillones aquí y allí. Y máquinas de escribir adormiladas sobre pequeños escritorios.

   Y una ventana que se abre a la catedral. A los puestos de los bouquinistes. Al Sena.

     Y yo quiero quedarme allí. Quiero sentarme en el escritorio dispuesto ante esa ventana y escribir con esa máquina todas las páginas de mi vida. Pero las horas pasan y la noche está cerca. Elijo un libro: The Little Prince de Antoine de Saint-Exupéry. Y salgo de nuevo a la rue de la Bûcherie. El Sena me espera y sus aguas discurren. Discurren como siempre. Imparables como mi tiempo entre los libros

martes, 4 de noviembre de 2014

París...

Torre Eiffel, París
Torre Eiffel, París
     
       París huele a Coco Mademoiselle.

     Huele a mañanas frescas recién lavadas por la lluvia fina de marzo. Huele como huele la belleza. Como huele la luz. Y no es un tópico. Lo de la belleza y lo de la luz. Y si es que acaso ellas desprenden olor alguno…

     Volver. Solo eso quiere mi alma. Volver a recorrer sus calles. A dormir en sus almohadas.

     Volver…

     ¿Y entre tanto?

    Entre tanto el recuerdo. Entre tanto la lucha contra el olvido que quiere llevarse los detalles. Mis detalles. Los detalles que solo son míos.

     La voz de Charles Aznavour y su Bohème.

     Y la ilusión.

     Y la esperanza.

     La esperanza de volver. A pesar de todo. Volver…