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Me llamo Lola y soy, igual que el protagonista de aquella novela de Rabih Alameddine, contadora de historias...

miércoles, 29 de octubre de 2014

Palabras para Julia



     Tú no puedes volver atrás, porque la vida ya te empuja como un aullido interminable...

       La primera vez que la escuché, Palabras para Julia era el punto que ponía fin a una entrevista dada en televisión por la escritora extremeña Inma Chacón.

     Ella había hablado de Dulce, su hermana. De aquella novela hermosa que Benito Zambrano acababa de llevar al cine, La voz dormida.

       Y de Palabras para Julia.

       Pero tú siempre acuérdate de lo que un día yo escribí pensando en ti...

       Recitaba la mujer y sus palabras se iban llenando de las del hombre que cantaba.

       Despacio.

       Despacio.

       Que la magia serenidad requiere y fue de magia, y no de otra cosa, de lo que se inundó aquel estudio aquella noche en que la voz de la escritora y el cantante se tomaron de la mano. Y bailaron juntas :)

domingo, 26 de octubre de 2014

Tinta de limón

Los Tres Investigadores: Júpiter Jones, Pete Crenshaw y Bob Andrews
Júpiter Jones, Pete Crenshaw y Bob Andrews 
     Descubrí la tinta de limón un verano de hace casi veinte años. Entonces yo era una niña que solo quería leer.

     Se ocultaba entre las páginas de Los Tres Investigadores, la serie de novelas de detectives que era dueña y señora de mis pensamientos infantiles.

    Y es que los malos escribían con tinta de limón mensajes secretos en los mapas del tesoro; en las notas arrugadas que sin querer se escurrían de entre las hojas de un cuaderno; en la cara interna de aquel viejo sobre que guardaba una carta misteriosa… Porque la tinta de limón es una tinta secreta, invisible, que solo muestra las letras que atesora si se ve amenazada por la cercanía del fuego.

     La tinta de limón… Con ella se escribirían también los sueños de esa niña que solo quería leer mientras anhelaba el día, entonces bien lejano –el día de la juventud-, en que pudiera viajar a Rocky Beach, entrar en el “Patio Salvaje” (la chatarrería del tío Titus Jones) y, cajita de cerillas en mano, sentarse junto a Pete Crenshaw, Bob Andrews y Júpiter Jones a arrancar al papel cuantos secretos anduviera el muy astuto custodiando...